Saludo mortal
Llevo unos días reflexionando y he llegado a la conclusión de que la parte más peligrosa del día es cuando aparco.
He tenido mis épocas de aparcar y he pasado del esmero absoluto a darle las llaves a un mendigo para que me lo aparque, pasando por dejar aparcar al Dioni cerca de una sucursal. Lo difícil que es aparcarlo en Gran Vía. Pues yo "At The door".He tenido mis broncas trifulcas y altercados. Y he sobrevivido.
Ahora estoy volviendo a usar el aparcamiento subterráneo de mi casa, parking común para 300 plazas con vigilante privado. Genial ¿no? ¿Por qué me preocupo?
Cada día, llego al parking y esta es la secuencia de 2 segundos que ocurre cuando llego: reduzco, quito las gafas, ceguera antes de entrar, enciendo las luces, giro el volante, OJO columnas, dejo las gafas, cuidado al chucho que lo convierto en alfombra alemana, sube la ventanilla que ya has metido la llave, ¡bájala coño! que está muy alta, curva 360º, esquiva caseta del perro y lo más importante ..... SALUDAAA!!!
Pero vamos a ver, yo ya lo he calibrado y llego al 90%. Soy capaz de hacerlo todo en 2 segundos ¡TODO! menos saludar. ¿Por qué?
Porque todo sé que lo he hecho bien. He bajado la radio y ya no suena. He subido la ventanilla porque no está bajada (ahí os he dado en la patata). El perro no está muerto porque el coche no ha botado. No me he empotrado con las columnas porque mejor conductor que Snoopy.
Pero... ¿He conseguido saludar bien?
El primer día conseguí levantar las cejas pero luego tuve que girarme a ver si era correspondido. Tanto peligro no puede ser en vano.
Me giré, le vi indiferente, frío, quizás si le invito a una copa y le digo a él que está muy guapa esta noche .... Claro que también vi el muro de delante muuuyyy cerquita.
La entrada consiste en un slalom gigante de los de Insbruck pero sin nieve y un caracol de 3 pisos. Estoy planteándome crear un sistema en coches medianos-grandes para que con un botón salgan flotadores externos como los que despliegan los barcos en los atraques. Porque no entran ¡lo juro!
Ahora saludando despliego todas mis artes y levanto el brazo. Pero ¿por qué tanta indeferencia? Y sobre todo, lo pienso todos los días cuando ya lo he dejado en la plaza. ¿Qué pasa si no le saludo? ¿Me va a pegar a la salida? ¿No me va a invitar a su cumple?
En la vida paso por muchos sitios más importantes y no saludo. En el trabajo hay gente que se encarga de que no te empapelen, me explico, si un paisa se tropieza con un cable en la sala de servidores y falla todo, incluido lo mío. Empiezan a preguntar por mí, si lo he roto yo. Pues bien, a ese tío, crucial en mi vida, ¡¡NO LE SALUDO!!
Creo que la estrategia a seguir es una catapulta de bombones o birras que al entrar se las lance por la ventanilla del copiloto a ver si así entro con buen pie o con buena rueda. O eso o paso de todo hasta que me pinche las ruedas.
